jueves 1 de octubre de 2009

Dia. 5mg

Ayer el sueño era una luna,
una luna redonda y partida,
muy blanca y pulcra,
como una pulga.
Me envolvió en un manto estrellado.
Y me perdí.
Y me perdí.
Solo buscaba mi doble polar.
Y busqué.
Y busqué.
Una flaqueza seráfica me embargó
y me alivió, sin más, sin menos,
me tranquilizó, sin más, sin menos,
y me sedó, gracias, un poco más.

martes 28 de julio de 2009

Zel(h)aya paz, por favor, pero no conspiranoias

A propósito del conflicto en honduras, la prensa internacional bombardea de información las noticias, los periódicos. Que si Zelaya está en la frontera, que si el gobierno de facto advierte a Zelaya de que no debe entrar para no causar más revueltas, que si tal, que si cual...

Seguramente el desmayo de Sarkozy no sea tan interesante, lo sería si le hubiera pasado algo grave (Jesucristo preparate para cuando te venga a ver). La sonrisa de Bruni saliendo del hospital me hace pensar en hipótesis conspiranoicas, ¿será ella también un extraterrestre?

Porque, si amigos, no estamos solos, pero no solo eso, es que NUNCA hemos estado solos, lo sé, me lo ha dicho mi amigo Bob, trabajaba para el ejército. Él lo sabe, y tú y yo lo sabemos, no sería la primera vez que un gobierno yanqui, guarda secretos por interés. Sino podríamos recordar el 11-S, el presunto avión que se estrelló contra el pentágono o del primer y único alunizaje.

Conspiranoia, Conspiranoia.

Chavez no ha tardado en acusar al gobierno de EEUU de conocer los planes de los golpistas con Honduras, aunque libra a Obama de todo esto, asegura que no tenía conocimiento de lo que iba a ocurrir, y que es culpa del “lobby” Bush. Si bien no sería descabellado pensar que la CIA, o algún tipo de servicio yanqui está detrás de todo esto. Sino que se lo pregunten a Salvador Allende o al Che.

Conspiranoia, Conspiranoia.

Antes de acabar un fragmento de texto de Gilles Deleuze:

“Por muy actual y poderoso que sea en muchos países, el viejo fascismo ya no es el problema de nuestro tiempo. Se está instalando un neofascismo en comparación con el cual el antiguo quedará reducido a una forma folklórica (...) En lugar de ser una política y una economía de guerra, el neofascismo es una alianza mundial para la seguridad, para la administración de una 'paz' no menos terrible, con una organización coordinada de todos los pequeños miedos, de todas las pequeñas angustias que hacen de nosotros unos microfascistas encargados de sofocar el menor gesto, la menor cosa o la menor palabra discordante en nuestras calles, en nuestros barrios y hasta en nuestros cines.”

¿Conspiranoia, Conspiranoia?